Nuevos lineamientos reducen los riesgos y los efectos adversos para la vacunación de cachorros y gatitos
Panorama de la importancia del momento y de la valoración del momento cuando se desarrollan protocolos de vacunación en pacientes pediátricos
Por Jennifer L. Garcia, DVM, DACVIMUn vistazo a las publicaciones científicas
Jennifer L. Garcia, DVM, DACVIM
Por qué lo hicieron
A diferencia de la vacunación en perros y gatos adultos, la vacunación de perros y gatos jóvenes plantea un desafío único con el desarrollo de inmunidad y la interferencia de los anticuerpos maternos. El artículo de este investigador aporta un panorama de la inmunología básica y explica la importancia del momento y de la valoración del riesgo, cuando se desarrollan protocolos de vacunación para pacientes pediátricos.
Panorama
De manera similar a los lineamientos de vacunación para adultos ya establecidos — los 2011 American Animal Hospital Association (AAHA) Canine Vaccination Guidelines (https://www.aahanet.org/Library/CanineVaccine.aspx) y el 2013 American Association of Feline Practitioners (AAFP) Feline Vaccination Advisory Panel Report (http://www.catvets.com/guidelines/practice-guidelines/feline-vaccination-guidelines)— estas recomendaciones proporcionan orientación acerca de las vacunas, que deberán considerarse para la mayoría de los pacientes pediátricos (vacunas básicas) en comparación con aquellas que solamente deberán tomarse en cuenta en circunstancias especiales (vacunas no básicas).
El autor recomienda, igual que los lineamientos 2011 de la AAHA, que se consideren como vacunas básicas al moquillo, adenovirus tipo 2 y parvovirus para perros entre las seis y nueve semanas de edad. Las vacunas deberán administrarse cada tres a cuatro semanas hasta las 16 semanas de edad.
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